Lexus LFA, el esperado
La marca japonesa pone en liza por fín un deportivo extremo
30-oct-2009
Borja Fadón de la Pedraja
El nuevo superdeportivo japonés va a dar mucho que hablar. Se comenzará a vender en diciembre de 2010 y sólo se fabricarán 500 exclusivas unidades para todo el mundo, a un ritmo de 20 al mes y a un desorbitado precio de 380.000 €. A España llegarán unas escasas 10, y el privilegio de conducir uno se reserva a una élite que ya está haciendo sus reservas.
Hay coches que están llamados a marcar un antes y un después de la marca que los fabrica y está claro que el LFA es ese punto para Lexus, la rama Premium del gigante japonés Toyota. Su diseño sigue los códigos estilísticos de la casa, las directrices L-finnesse con toques originales que le dan una presencia agresiva, con un larguísimo capó que cobija un V10 colocado en posición delantera-central.
Los faros, con tecnología bi-xenón, contrastan con las cortantes entradas de aire frontales, los retrovisores dirigen el flujo de aire a las tomas de refrigeración traseras y todo tiene una función que cumplir. Eficiencia pura, vamos. Sus medidas son 4.50 metros de largo, 1.89 metros de ancho y sólo 1.22 metros de altura.
Aerodinámica aligerada
La triple salida de escape trasera emana una personalidad arrebatadora y el camuflado spoiler trasero, que se eleva hidráulicamente para incrementar el apoyo aerodinámico a partir de los 80 km/h no resta un ápice de elegancia a la angulosa trasera. Un difusor de fibra de carbono atraviesa el coche longitudinalmente, ayudando a mantenerlo estable a altas velocidades, algo a lo que su coeficiente aerodinámico de 0.31 también ayudará.
En el proceso de producción de la carrocería se han empleado materiales plásticos, reforzados con fibra de carbono. Además de una ligereza excepcional se consigue una elevada rigidez para el habitáculo, que lo protege en caso de accidente, el aluminio es el material empleado en la zona del propulsor y las partes deformables. El sistema de escape está fabricado en titanio, unas válvulas se abren a partir de las 3.000 rpm y consiguen ese aullido de Fórmula 1 que pone el vello como escarpias.
Montado en posición central delantera se encuentra el motor denominado 1LR-GUE. Es un 10 cilindros en V de aspiración atmosférica. Emplea la inyección indirecta y tiene un ángulo entre bancadas de 72º, según los ingenieros de Lexus, el óptimo para un funcionamiento “de seda”. Tiene tecnología de alzado variable de válvulas y una relación de compresión muy elevada, 12:1 (muy puntiagudo para los profanos).
Tecnología de competición
Con una cilindrada de 4.805 cc entrega 560 CV de potencia a 8.700 rpm, la línea roja está a 9.000 rpm y el corte de inyección a las 9.400 rpm. Es tan compacto como un V8 y tan ligero como un V6 y se ha desarrollado en colaboración con Yamaha apoyándose en la experiencia en competición.
La caja de cambios ASG (configuración transaxle, es decir sobre el eje trasero para favorecer el reparto de pesos) mueve el tren trasero, como no podía ser de otra forma. Tiene 6 marchas y es de tipo manual robotizado. Su accionamiento es secuencial, mediante unas levas ubicadas tras el volante.
Tiene cuatro modos de funcionamiento: Auto, Sport, Normal y Wet. La leva derecha es más suave que la leva izquierda lo que mejora la conexión hombre-máquina y evoca el funcionamiento de un cambio de marchas manual. Los cambios entre relaciones se suceden en sólo 0.2 segundos. ¡Uff!
El reparto de pesos es 48:52, combinando la agilidad de un motor central con el guiado preciso de un motor delantero. Tanto batería, radiadores y depósito de combustible se encuentran junto al tren trasero, ayudando a inclinar la balanza hacia este. El énfasis en una dinámica fuera de serie también se aplica al equipo de frenos de alto rendimiento, compuesto por discos carbono-cerámicos (CCM).
Futurista
En el interior el volante está achatado en su parte inferior y combina fibra de carbono con cuero. En general es un diseño muy futurista, que se evidencia también en la instrumentación. Es completamente digital y se proyecta en una pantalla LCD. En los cuatro modos de funcionamiento a elegir cambia su aspecto y en todos ellos se ilumina en rojo al alcanzar las 9.000 rpm, instándonos a cambiar de marcha. Se puede iluminar en verde o naranja en los puntos prefijados por el conductor.
Aunque estemos ante un superdeportivo, no se renuncia al lujo: tenemos un climatizador bizona, equipo de sonido premium firmado por Mark Levinson y disco duro para música y la cartografía del navegador.
Vehicle Dynamics Integrated System (VDIM) es el nombre del paquete de seguridad activa del Lexus LFA, compuesto por un ABS+EBD y controles de tracción y estabilidad que se adaptan automáticamente a las condiciones de la vía y nuestro estilo de conducción, aportando confianza a la conducción. Nada de Manetinnos ni botones con opciones a gusto del conductor para conseguir un 3% más de rendimiento inútil en carretera abierta, pura eficiencia japonesa.
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