Audi Q5, un SUV felinoAgilidad y tecnología punta son sus armas para triunfar01-feb-2010 Borja Fadón de la Pedraja
Sobre la base del Audi A4, este SUV de tamaño medio promete un comportamiento elogiable en multitud de terrenos, proporcionando una sensación completa de conducción.
La moda de los SUV de tamaño excesivo, especialmente para el gusto europeo, dio paso poco a poco a la de los modelos más agiles y manejables que tenían en el BMW X3 a su representante más dinámico. La competencia le ha ido sin embargo creciendo como los enanos y cada vez es más nutrida y equipada, pero ninguno había conseguido hacerle sombra en lo que a sensaciones de conducción se refiere. Claro que eso era hasta la llegada del camaleónico Q5. Siendo más grande y espacioso, el representante de Audi mejora el confort y la aerodinámica del BMW (con 0,33 de Cx baja el dato del estilizado CX-7 de Mazda, que tiene 0,34), mientras que gracias al sistema Audi Drive Select, a una estructura inferior más rígida y una dirección muy directa, su elevado tonelaje y la inevitable altura de carrocería se ven reducidos como por arte de magia. El hecho de tomar como base mecánica la del Audi A4, permite, gracias al motor retrasado y a la incorporación de los últimos avances en materiales como el portón de aluminio, una mejor distribución de cargas y un comportamiento elogiable en una gran variedad de terrenos. Precisamente respecto a bloques motrices Audi da a elegir entre cuatro potentes fuentes energéticas con un rango de potencia de 170 a 270CV. El modelo básico es el conocido diesel common rail de dos litros en su versión de 170 CV, combinado con una caja de cambios de seis marchas y con 204 Km/h de velocidad máxima. El 2.0 TFSI es otro cuatro cilindros conocido de la casa, siendo la versión de 211CV y 350Nm de par motor con 222 Km/h de velocidad punta la encargada de hacer de esta versión media la más equilibrada. El tope de gama diesel es el 3.0 TDI de seis cilindros con 240CV y 500Nm de par que alcanza 225Km/h y la versión más potente monta un equivalente seis cilindros de gasolina. En un futuro cercano está la versión híbrida y otros motores de acceso de gama, pero ningún V8 "tragón" en exceso a la vista. Audi Drive Select, camaleónicoLa casa alemana montará, según el nivel de equipamiento, el sistema Audi Drive Select que permite variar la dureza de las suspensiones, la asistencia de la dirección o la respuesta del acelerador para adaptarse a las condiciones de conducción de cada momento. Este sistema, utiliza los infinitos sensores del ABS y del ESP para funcionar y mejorar hasta el máximo la dinámica longitudinal, permite una conducción altamente segura y muy rápida en todo tipo de carreteras, sin importar el estado del firme o la calidad del terreno, con gratificantes derrapadas incluidas si la grava asoma. Y es que las intenciones off-road del Q5 no han sido olvidadas en pos de este dinamismo sobre asfalto, algo que la tracción permanente a las cuatro ruedas, tarada al 40:60 (con sensaciones de propulsión por tanto) entre los ejes delantero y trasero mediante diferencial Torsen, respalda, y que cotas como la altura libre al suelo de 20 centímetros, la profundidad de vadeo de 50 centímetros o un ángulo de ataque para taludes de 25º certifican. Versatilidad en estado puro sin duda alguna. En condiciones de baja adherencia, hasta un 65% del par puede desviarse al eje frontal, y hasta un 85% al posterior. Eso sí, al no disponer de reductora ni diferenciales bloqueables delante o detrás, los terrenos más escabrosos estarán vetados. El control de velocidad para el descenso de pendientes se vale del ABS, que tiene un modo de funcionamiento campero con el que detectar el tipo de suelo por el que se está circulando (arena, grava o piedras), para controlar los desmanes de la carrocería en ciertos pasos. Espacio y lujo en el Audí Q5 - Medidas, capacidad de carga y acabados exterioresEn relación a su tamaño exterior, que también parece más contenido que los 4,6 metros que mide, este ágil SUV no tiene un habitáculo tan grande como podría parecer (algo que ya ocurre con el Q7), pero mejora todo lo conocido y mientras delante se viaja cómodamente, en el típico ambiente de lujo de la casa de los aros, los pasajeros traseros no andan tan sobrados de cotas en anchura ni espacio de piernas, aunque, por supuesto, dos adultos viajan en primera clase. Si además montamos techo panorámico, la sensación de espacio y contacto con el exterior es total. Lo que sí tiene el Audi Q5 es uno de los maleteros más aprovechables de la competencia. La capacidad de carga inicial es de 540 litros, pudiendo llegar hasta 1.560 gracias a un segundo espacio de almacenamiento bajo el piso. Además, los respaldos de los asientos traseros pueden reclinarse y, opcionalmente, la banqueta se puede desplazar longitudinalmente 100 mm, a lo que hay que sumar que el respaldo del asiento del acompañante puede abatirse para facilitar el transporte de objetos largos. Pero para estos eventos es mucho más interesante la capacidad de modificar la gestión del ESP dependiendo si se transporta o no material en la baca del techo, que acepta hasta 100 Kg de carga. El control de tracción tomará entonces como referencia un centro de gravedad más alto para calibrar las inercias del vehículo de acuerdo a este factor. Por último, el pequeño Q es capaz de arrastrar una carga de hasta 2 toneladas. Para los amantes de la estética diferenciada, Audi ofrece la posibilidad de equipar el Q5 con dos paquetes exteriores llamados S-Line y Offroad-Style, que suponen un recargo considerable en la factura final. Calzado con unas llantas de 19 ó 20 pulgadas y equipado con una suspensión todavía más firme, el primero es el característico deportivo con paragolpes envolventes y aditamentos aerodinámicos. Con unos bajos protegidos por una banda de plástico duro de alta calidad y muy buen resultado al ojo, el acabado 4X4 le da ese aire campero que pedirán a gritos los más aventureros, aunque de nuevo unas llantas excesivamente grandes recuerdan que cuando llegue el barro o la nieve más vale disponer de neumáticos especiales. Opciones exclusivasSe puede configurar un Q5 con asistente de ayuda al aparcamiento, con la ayuda al mantenimiento del carril (Audi Lane Assist) y con el Audi Side Assist que avisa ante cambios inesperados y peligrosos de carril. Además, se puede contar con el Adaptative Cruise Control, el control de velocidad inteligente, o, por vez primera en un Audi, con un asistente para las luces que selecciona automáticamente las de carretera o las de cruce en cada circunstancia (opción que funciona a las mil maravillas). Todo, claro está, a costa de la factura final, que puede superar con pasmosa facilidad los 60.000 euros como siempre ocurre con las unidades de pruebas. El Q5 2.0 TDI de 170 CV está disponible a partir de 41.650 €, mucho más que un Toyota RAV4 D-4D de 150 CV (32.150 €) o un Volkswagen Tiguan con el mismo motor 2.0 TDI de 170 CV (32.880 €). Un BMW X3 xDrive20d (177 CV), que, por cierto, se renueva este año, o un Mercedes-Benz GLK 220 CDI 4Matic BlueEFFICIENCY (170 CV) cuestan unos parecidos 41.700 y 42.850 €, respectivamente. Enhorabuena Audi, por comercializar, de nuevo, un gran producto por el despliegue tecnológico ofrecido y el equipamiento de serie facilitado.
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Comentarios 01-feb-2010 19:51
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